TELEVIDENCIAS Y MEDIACIONES
Existen actividades que ejercen mediaciones a través de un televisor realizándose la televidencia directa y primaria; dichas actividades son realizadas por las audiencias como ver, percibir, escuchar, imaginar e interactuar con la misma televisión, entre otras.
Algunas mediaciones son específicas de cada individuo puesto que tienen características propias, únicas, provenientes de su herencia genética, la experiencia, su creatividad, los distintos niveles educativos, madurez emocional, etc., y concretizan estrategias televisivas personales para después conectarse con las de otros.
Las televidencias llevan cargos significantes de las comunidades, las videncias contractuales se encuentran inmersas en ellas, mediadas por la capacidad de respuesta y resolución de conflictos que son externadas como individuos pero que reflejan la existencia de patrones, estilos y énfasis conformando los saludos, gestos y dichos, dependiendo del lugar y la historia a la que pertenecen, además de responder a sus contextos más mediatos e intangibles configurándolos y diferenciando segmentos de entrada de estas audiencias.
Existen investigaciones internacionales en donde se manifiesta la transversalidad televisiva, no obstante sus diferencias segmentativas de entrada se encontrarán resultados compartidos. La televidencia debe considerarse como un proceso que no termina en el contacto directo con la pantalla sino que existe antes, durante y después de él, es por ello que puede ocurrir en diversos escenarios pues al trasladar sentimientos e imágenes hacia otros, indirectamente, por medio de recuerdos y sensaciones, permitirán llevar lo visto hacia otros espacios y con otros sujetos a los que contactan en tales referentes televisivos. En las aulas esto se puede utilizar aplicándolo a situaciones de aprendizaje logrando una redirección de lo televidenciado. Las identidades contemporáneas pueden ser momentáneas o de moda propiciadas por la televisión y son consideradas cada vez menos esencialistas, aunque no superficiales, ya que afloran en las interacciones y apropiaciones de los referentes televisivos.
Otra macromediación es la que se realiza a través de la percepción considerada como un proceso cognoscitivo-afectivo-significante y como tal susceptible a variadas interpretaciones. Los docentes no consideran en su gran mayoría que la televisión educa aunque conceden que los alumnos si aprenden. En el ámbito de la información se manifiesta la polisémica percepción de lo informativo-noticioso-divertido; aún cuando no exista una distinción por las audiencias de lo informativo con lo entretenido tampoco se establece una percepción crítica o reflexiva. Estas mediaciones perceptivas son las que determinan otras intenciones distintas de las dadas por la TV, captados por las audiencias. La mediación institucional en cuanto a la conformación de agenda de discusión; la transformación de los parámetros de lo que es importante saber y que cada vez se enfoca más en el espectáculo como propuesta de consumo. El criterio para definir las programaciones es lo rentable, lo que proporcione el máximo beneficio económico, convirtiendo las ataduras partidistas antiguas en mercadotecnia.
Dentro de la política se hace evidente cada vez que los candidatos venden su imagen construida desde lo mediático presentándose ante las audiencia privilegiando la emoción sobre la razón, la seducción sobre la argumentación y la simpatía personal sobre la identificación ideológica, es decir provocando la farandularización de la política que busca el raiting televisivo convirtiendo a los votantes en consumidores. En la familia, los roles han variado al insertarse la mujer en el ámbito laboral, lo que ha dejado el campo libre a la TV porque las mediaciones familiares restrictivas salpicadas de los valores contemplados con anterioridad ya no están tan presentes para su cumplimiento, al desvanecerse un poco las figuras paterna y materna.
LA AUDIENCIA FRENTE A LA TELEVISIÓN Y LA TELEVISIÓN FRENTE A LA AUDIENCIA
Cada persona a través de diferentes mediaciones se encuentra condicionada, individual y colectivamente, y al interactuar con la televisión lleva a cabo un proceso de percepción.
La televisión es un medio técnico de producción y transmisión de la información además de ser una institución social. Permite reproducir la realidad fielmente provocando reacciones racionales y emotivas dependiendo del manejo de los productores, a través de un lenguaje audiovisual denotativo, permitiendo un alto grado de verisimilitud haciéndolo natural; produce noticias con la participación de elementos técnicos, ideológicos y profesionales matizado por la forma de captarlas y transmitirlas posteriormente, aunque dejando lugar para la creatividad de quien la usa ya que será percibido e interpretado por la audiencia de diversas maneras y no precisamente como se desea que se perciba. La actividad de la audiencia comienza en la atención, comprensión, selección y valoración de lo percibido, apropiándoselo y produciendo sentido, tras asociaciones de contenido entre la información transmitida y la asimilada previamente a través de su genética y de lo sociocultural.
Los docentes deben aprovechar la circunstancia y utilizar la televisión como una herramienta para realizar la planeación didáctica en el proceso de enseñanza-aprendizaje con el alumno-sujeto audiencia, ya que es innegable que forma parte de su contexto; el docente debe además instarlo al análisis crítico de lo que se le presenta, tomando lo que sea considerado para la interacción social óptima.
Las mediaciones primarias son los guiones considerados representaciones mentales ordenados de secuencia de eventos para lograr una meta, centradas en la actuación de los sujetos, involucrando la conciencia del actuante, esto es aprendido de la misma interacción social en la búsqueda de la supervivencia cultural.
La TV crea situaciones inexistentes que ante los ojos de la audiencia son veraces, pero solo son creíbles a partir de ella. La compañía mientras se ve implica una apropiación, tal vez más comentada y/o sancionada por el otro. Los espacios físicos de colocación de la TV acompañan las actividades cotidianas, además de que permite una interacción, provoca que el proceso de recepción salga del espacio y circule hacia otros escenarios donde actúan los miembros de las audiencias. La familia es el primer espacio en donde se negocia entre los miembros lo relativo a la TV y los hábitos de programación. La escuela sirve también de escenario para hacer comentarios sobre lo visto en ella. Pero además la familia y la escuela son mediaciones institucionales ya que constituyen la fuente de tradiciones, valores, información y actitudes en el afán de mantener la cohesión de grupo. Los alumnos se encuentran inmersos en cada espacio y van tomando lo que ven y que no se contrapone contra alguna de estas instituciones tratando de adaptarse al grupo social, por lo que el maestro juega un papel de guía buscando el aprendizaje de conocimientos y valores en jóvenes altamente influenciados por los avances tecnológicos con características propias generacionales.
La audiencia tiene una serie de referentes tales como el género que incide en el gusto y en los horarios para ver TV; la etnia, que distingue formas diferentes para ver y procesar la información dando sentido a una programación; la edad ya que los menores son los que más ven la TV; el origen social limitando las cantidades de actividades culturales.
La producción de sentido de la audiencia depende de las combinaciones de mediaciones en su proceso de recepción, existiendo las comunidades de apropiación del contenido televisivo.
martes, 21 de agosto de 2007
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